Matthew 3:8

Matthew 3:8 es el octavo verso del tercer capítulo del Evangelio de Matthew en el Nuevo Testamento. El verso ocurre en donde Juan el Bautista reprueba Pharisees y Sadducees. Los ha llamado antes una nidada de víboras y ha advertido que ellos de la ira vengan a este verso del cual los impulsa a arrepentirse.

En el rey James Version de la Biblia el texto lee:

:Bring adelante por lo tanto

Los:fruits se encuentran para el arrepentimiento:

La Biblia inglesa mundial traduce el paso como:

Los:Therefore traen adelante

¡

:fruit digno de arrepentimiento!

Ya que una colección de otras versiones ve BibRef Matthew 3:8

Como el resto de esta sección este verso se refleja en el Evangelio de Luke, con este paso que aparece en. Ya que no se encuentra en Mark la mayor parte de eruditos sienten que con la mayor probabilidad se toma de Q. La diferencia solitaria de Luke es que la fruta de la palabra es pluralized en Matthew.

Esto es la primera apariciónón de una metáfora de la fruta que se repetirá en y aparece en otras partes del Nuevo Testamento. Como el crecimiento de fruta es la manifestación clara y externa de un árbol sano el término se ve como una metáfora para los trabajos buenos de un cristiano verdadero. La llamada a ecos del arrepentimiento y relaciones en el tono escatológico de este capítulo.

Cómo estos trabajos buenos conectan con el arrepentimiento es una fuente de mucha disputa. Hay dos interpretaciones diferentes de este paso. La frase se podría leer diciendo que Pharisees y Sadducees deberían hacer trabajos buenos a fin de ser arrepentidos. La otra visión consiste en que los trabajos buenos son sólo una consecuencia del arrepentimiento interno ya que una fruta es el producto de un árbol sano. La primera interpretación es que sostenida por católicos y el segundo por Protestantes. Según Clarke el consenso de estudiante moderno consiste en que la expresión de este verso es ambigua y ambas interpretaciones son plausibles.

Este verso así se hizo una parte del debate más grande sobre la doctrina protestante de la justificación de fe. Los protestantes adoptaron la metáfora de la fruta en varios trabajos importantes. La Confesión Augsburg, por ejemplo, declara que "se enseña entre nosotros que tal fe debería producir frutas buenas y trabajos buenos y que debemos hacer todos tales trabajos buenos como Dios ha ordenado, pero los deberíamos hacer por Dios y no colocar nuestra confianza en ellos como si así merecer el favor ante Dios."



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